Bootstrap, SASS, LESS y todas esas cosas que no existían en 2001

La verdad es que soy un fósil del internet, empece a hacer sitios web desde mis tiernos 10 años de edad.

Recuerdo que un primo había comprado su computadora y venía con un programa, no me acuerdo que nombre, pero era para hacer tu propio sitio web, tenia varios templates predefinidos y nomás tenias que agregar títulos, contenido e imágenes, ya todo estaba acomodado.

Nos emocionamos porque era muy fácil hacer sitios web, nada más habia un pequeño detalle: no sabiamos como publicar el sitio en internet. Intentamos varias cosas pero no lo logramos ese día, podríamos haber “googleado” el asunto pero en aquel entonces solo teniamos Dial Up y eso dependía de que nadie de la familia tuviese que usar el teléfono de la casa.

Nos quedamos con el sitio web en el disco duro.

Como buena nerd, me quedé picada y durante las siguientes semanas me puse a leer acerca de hacer sitios web, aprendí HTML con unos videos y empece a hacer mis primeros sitios web. Tenía 10 años ¿de qué haces sitios a esa edad? ¡de caricaturas y anime, obviamente!

Pasó el tiempo y mejoré bastante, pasé de Front Page a Dreamweaver, pero el asunto del CSS siempre me causó canas verdes, me parecía un poco complicado, todo lo hacía y lo acomodaba con tablas y era más que suficiente. Las tipografías eran todo un tema… no podías usar las que de verdad querías, a menos que cargaras tu sitio de imágenes (nada recomendable). Bastaba con usar suficientes efectos de Javascript y gifs para hacer un sitio suficientemente “cool”, de la época, pues.

Obviamente me harté y quise hacer cosas más elegantes y profesionales, tuve que aprender bien CSS2. Luego todo digievolucionó, creo que entre 2001 y 2003 en la “web 2.0”, con sus botoncitos de esquinas redondeadas, con gradientes y sombras, todo, los logos tenían que ser “2.0” si no, no eras cool.

o importa el significado real de la web 2.0 (que tenía más que ver con el usuario), visualmente tenías que lograr el estilo “web 2.0”. Tenías que hacer las gradientes con pngs que se bandeaban por las limitantes de colores, o usar “sprites”, haciendo cosas raras con el CSS para que los botones se comportaran de forma interesante.

Aunque parezca trivial y estúpido el día de hoy, recuerdo el boom de todo esto como si hubiera sido ayer.

¿Y ahora? Con HTML5 y CSS3 me parece que estamos en una época de muchas maravillas para hacer lo que a uno se le antoje en lo que respecta a diseño web, hay tantas opciones, herramientas y facilidades. Hay cientos de métodos para llegar a lo que uno quiere, CSS3 es una maravilla. ¿Flash? pfft, canvas, bitch.

La barrera que falta es que los browsers se pongan de acuerdo para interpretar las cosas como se debe, pero quien sabe cuando llegará ese día.

Diseñar para diferentes dispositivos es uno de los retos más grandes que hay. Con las diferentes dimensiones y calidades muchos creen que con hacer un sitio responsive es suficiente, pero la verdad va mucho más allá. No me quiero meter en detalles, pero finalmente todo recae en la “experiencia”.

Pero bueno, esto solo era un post nostálgico ¡gracias por leer!

¿Te acuerdas del boom de los logos “web 2.0”?

 

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