Todo se ve mejor desde lejos

Este post es acerca de mis cambios de trabajo y mis pensamientos al respecto. Kinda boring.

La última vez que cambié de trabajo viví un “shock laboral” en mi nueva oficina…suena ridículo, pero es esa sensación de que tomaste una mala decisión y tu oficina anterior era mucho mejor, empiezas a comparar todo y se te olvida todos los malos momentos que viviste en el otro trabajo.

Todo empieza en tu anterior trabajo…

Según tú, estás harto.

Según tú, lo que te ofrece la otra empresa suena bien.

Según tú, cuando firmes el contrato la mayor parte de tus problemas estarán resueltos.

Según tú, tu primera semana de trabajo no fue la mejor, pero quizás mejore.

…y de repente el pasto se ve más verde del otro lado.

It wasn’t so bad.. right?

Yo extrañé mucho a mis compañeros de trabajo. Puse las mismas canciones que escuchábamos todos los días. Parecía que había cortado con mi ex.

De vernos todos los días, de repente esas personas desaparecieron de mi vida.

Inevitablemente unos días después fui a visitarlos y ver como estaban. Obvio, como todo ex, de maravilla.

Yo con mis dudas.

Ya han pasado 9 meses desde aquel cambio y puedo decir que esa sensación sólo me duró el primer mes.

Después los retos de mi nuevo trabajo inundaron mi calendario, las nuevas responsabilidades me emocionaron … aunque seguí comparando muchas condiciones de trabajo a mi lugar anterior, sin sentir tan frescas aquellas veces que mi ex-jefe nos regañaba o pedía cosas mega-urgentes casi imposibles de realizar; las cosas que arbitrariamente nos rechazaba, los momentos incómodos, mis propias inseguridades para proponer cosas.

Ya no me acordaba de nada de eso, hasta que una tarde vi mi disco duro de respaldo… y ahi estaban mis propuestas, mis intentos y archivos urgentes. Cada archivo era un recuerdo del proceso “creativo” -siempre urgente-.

Pero cuando lo veo así, no suena tan malo, me acuerdo más de los buenos momentos…pero cuando estás ahí difícilmente lo ves.

Obviamente, dejando a un lado el sentimentalismo, el cambio fue para bien y económicamente no era viable quedarme en ese trabajo…pero ahora desde lejos aprecio mucho esas otras cosas que había que no eran necesariamente dinero.

Hay que crecer, madurar y aprender a negociar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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